Amedea. Diseño web. Diseño de Aplicaciones Móviles. Diseño Apps. Diseño Aplicaciones iPhone. Diseño Aplicaciones Android. Diseño Gráfico
 
 
 

 AGUSTÍ FERNÁNDEZ · BARRY GUY · RAMON LOPEZ  Morning Glory + Live NY

·

2010

MAYA RECORDS DDD - MCD1001, 2010

 

Agustí Fernández
piano

Barry Guy
contrabajo

Ramón López
batería, percusión

 

 
   

CD1

 

1

 

La niña de la calle Ibiza 6:31

2

 

Morning Glory 1:54

3

 

Unfinished Letter 2:19

4

 

Zahorí 4:55

5

 

An Anonymous Soul 4:00

6

 

Perpetuum Mobile 6:59

7

 

Benito (Jordi Benito in absentia) 10:10

8

 

The Magical Chorus 4:27

9

 

Glade 3:53

10

 

Mourning 5:06

11

 

A Sudden Appearance 2:40

12

 

Belvedere 4:47

              CD2

1

 

Don Miquel 11:12

2

 

Odyssey 8:52

3

 

Can Ram 8:16

4

 

David M 8:16

5

 

Aurora 9:25

6

 

No ni Nó 6:04

7

 

Rounds 5:06

 

CD1: Tracks 1, 4, 5, 7, 10 y 12 compuestos por Agustí Fernández. Tracks 2, 3, 6, 8, 9 y 11 compuestos por Agustí Fernández, Barry Guy y Ramón López. Grabado por Ferrán Conangla el 5 y 6 de febrero de 2010 en el estudio 44.1 de Girona. Editado y mezclado por Ferrán Conangla y Agustí Fernández.

CD2: Tracks 1, 3, 4 y 5 compuestos por Agustí Fernández. Track 2 compuesto por Barry Guy. Track 7 compuesto por Marilyn Crispell. Track 6 Tradicional, arreglos de Agustí Fernández. Grabado en directo por Ferrán Conangla en el Jazz Standard de Nueva York el 14 de mayo de 2009. Editado y masterizado por Ferrán Conangla.

Portada: "Crossing the Seine" por Hughie O'Donoghue (1995/96), fotografiado por Charly Fülscher.
Texto: Ferrán Esteve, traducción por Steve Dept y Ernesto Leigh.
Fotografía por Ferrán Conangla y Joan Cortés.
Diseño Gráfico: Jonas Schoder
Producido por Agustí Fernández y Maya Recordings

Maya Recordings, DDD - MCD1001, 2010

 

BEST RELEASE OF 2010
ALLABOUTJAZZ.COM
by EYAL HAREUVENI'S

TOP TEN OF 2010
by RUSSELL SUMMERS

 

Deux disques en un pour cette publication, le live à New York étant proposé comme bonus à "Morning Glory", en deux faces complémentaires. Le répertoire qui compose l'album studio se répartit équitablement entre les pièces de Fernández et des compositions dans l'instant du trio. Mais c'est bien le double background du pianiste -entre classique et free- qui imprime la direction musicale de l'ensemble. Fernández maitrise tellement son sujet, que le "procès en escroquerie" cher aux détracteurs de l'improvisation libre est irrecevable. Au point que plusieurs plages représentent une sorte de classicisme du jeu ouvert, par l'élégance et le sens de la juste mesure. Si l'on pense à Marilyn Crispell (qui possède une culture identique), on trouve trace aussi du Corea de "The Song of Singing" (The Magical Chorus). En fin de compte, il ne serait pas étonnant que cet amoureux du "beau piano" (qu'il ne violente jamais) se soit inspiré de l'esprit des Música callada, ces musiques du silence de Federico Monpou. Par la sobriété des savoureuses dissonances, par la sincérité qui émane de chacun des musiciens, on entend alors une sorte d'équivalant jazz de l'oeuvre du maître catalan. Le live révèle un visage quelque peu différent du trio. Barry Guy y est bien plus présent, magnifique de bout en bout, contrebalançant à la perfection le côté parfois trop propre de Fernández. Il est idéalement relayé par Ramon Lopez, comparse rêvé, qui s'ingénie à souligner, à suggérer, à déconstruire -un peu à la Motian si l'on veut- mais aussi à bousculer, à éclater, efficace sans trop en faire. En conclusion de toute cette retenue, le concert live se clôt par une explosion free fort heureuse. Plus que du bel ouvrage.
LUDOVIC FLORIN / JAZZ MAGAZINE-JAZZMAN N° 621 JANVIER 2011

EL ARTE DE LA DESNATURALIZACIÓN
Es necesario, para esta reseña, caer en el lamentable recurso de la primera persona, tantas veces refugio de ombliguistas autorreferentes: yo estaba en Nueva York cuando, en el marco de la Semana Catalana (y mejor no entremos en el manoseo de las subvenciones estatales), este trío se presentó en el Jazz Standard. El resultado del concierto es el segundo de estos discos. Conocidos míos, norteamericanos, oyentes casuales de jazz, me relataron luego la experiencia con una mezcla de horror y extrañeza. De alguna manera, para ellos el jazz es una música folclórica propia, natural como el aire que respiran, y sólo aquellos que exploran realmente sus profundidades pueden de alguna manera adivinar el camino que lleva del jazz originario a esto, una música que no sólo desafía etiquetas, sino cualquier preconcepto, incluso aquellos preconceptos que nos sirven para autoprometernos una cierta forma de placer.
Por supuesto que hay antecedentes, y muy norteamericanos, en esta música; basten las referencias a Marilyn Crispell o a Ornette Coleman o a las técnicas extendidas de la AACM, pero en realidad lo que esta música destila es una elevación filosófica, diríamos griega, al mundo de las ideas, una visión de la humanidad desnaturalizada, cerebral, donde nada se toma por sentado y donde se cuestionan hasta las leyes físicas. Respirar es, de pronto, un acto analizable y cuestionable; la belleza, que inunda toda esta música, poco y nada tiene que ver con los pasos habituales para lograrla. En este sentido, este es un disco profundamente europeo, y quizás a esos amigos míos el concierto les habría provocado menos horror vacui, horror a la precariedad de todas las estructuras que los sostienen, si se hubiera presentado como “música contemporánea catalana” en lugar de como jazz, y en el Jazz Standard, nada menos. Este disco es valioso no sólo por lo que contiene si no por lo que pone en escena: un conflicto, profundo, doloroso y en algún punto terminal, entre lo que es natural y lo que es puesto en duda, en análisis, en idea.
EDUARDO HOJMAN / CUADERNOS DE JAZZ 2010


¡Por fin ha visto la luz Morning Glory! La continuación de Aurora, el disco del trío liderado por el pianista Agustí Fernández que se colocó en la cabeza de las listas de lo mejor del jazz de 2007 en todo el mundo. Finalmente no es ECM quien lo publica (hubo algún rumor sobre el interés del mítico sello alemán), sino que de nuevo lo edita Maya Recordings, el exquisito sello de Maya Homburger, violinista clásica experta en la música del barroco.
En esta ocasión hay que hablar deMorning Glory como continuación, que no de segunda parte, ya que la grabación muestra la evolución del grupo en los cuatro años que van desde Aurora hasta febrero de 2010, que es cuando ese mago de los estudios que es Ferran Conangla capturó la magia de Fernández, el contrabajista británico Barry Guy y el percusionista Ramón López. Desde un primer momento Agustí Fernández tuvo claro que no quería que el siguiente paso en la vida de este trío consistiese en la repetición de la fórmula que tan magníficos resultados le dio con Aurora, y efectivamente así es. A diferencia de esa grabación, en la que el pianista aportaba todos los temas salvo una versión de "Odissey" de Barry Guy, aquí la mitad de las piezas son improvisaciones libres (o composiciones instantáneas, escúchense las preciosas "The Magical Chorus" y "Unfinished Letter"). Si bien tanto las composiciones como las improvisaciones siguen incidiendo en el aspecto melódico, no parece que como en la anterior ocasión el objetivo principal sea que se desarrollen con un uso mínimo de notas, sino que abren sus espacios a la improvisación libre y con ella a las necesidades expresivas de los músicos. A partir de esas premisas se nos permite vislumbrar los nuevos rumbos por los que el grupo ha encaminado sus pasos. De esa manera el trío amplía sus opciones. Vuelve a haber espacio para una cierta melancolía ("La niña de la calle Ibiza", "Benito (Jordi Benito in absentia)", "An Anonymous Soul"), pero también para rendir un homenaje a Ornette Coleman ("Zahorí"), mostrarse energéticos ("Morning Glory"), abstractos ("Perpetuum Mobile", "Glade") o incluso especialmente incisivos y quebrados ("Mourning").
La grabación, al menos en la primera edición, se acompaña de un segundo CD grabado en directo titulado Live In New York. En 2009, por iniciativa del Institut Ramon Llull, los tres músicos tuvieron la oportunidad de participar en una Semana Catalana multidisciplinar en la Gran Manzana. En su caso dieron un concierto en Jazz Standard en el que repasaron parte del material de Aurora, al que añadieron "Rounds" de la pianista Marilyn Crispell y el tema tradicional "No Ni Nó". Sólo por la antológica introducción de Barry Guy en "Don Miquel", el tema que abre el CD, esta grabación merece la pena. Por fortuna es sólo el primero de muchos momentos magníficos como las lecturas de la sublime "Can Ram", "Aurora", "David M" u "Odissey".
En esta ocasión el disco es algo más que un simple directo, ya que sirve como testimonio de un paso intermedio en la evolución artística del trío. Tal fue el resultado de ese directo y su grabación que la propia Maya Homburger, tal y como indica en las notas del disco, no dudó en incluirlo como extra en agradecimiento a quienes disfrutamos con Aurora. Solo queda darle las gracias por incluir como extra este directo, así como por publicar un monumento como Morning Glory.
PACHI TAPIZ / TOMAJAZZ.COM 2011

Tras su excelente Aurora (Maya Recordings, 2006), el trío formado por el mallorquín Agustí Fernández, el inglés Barry Guy y el alicantino Ramón López nos regala un CD doble bajo el título de Morning Glory. El segundo de los compactos obedece al título Live In New York, y corresponde a un concierto ofrecido por la banda en el Jazz Standard neoyorquino donde repasan varias piezas de su anterior trabajo discográfico.
Asombran estos tres músicos, nuevamente, gracias a su capacidad de expresión sin límite en base a sonoridades nada obvias. Fernández es capaz de emocionar cual romántico a pesar de incluir múltiples disonancias en sus armonías. Guy entra y sale del terreno de lo teóricamente coherente, con furia o delicadeza (lo que ordene el contexto), pero con innegable honestidad artística. López apoya, bisela y realza el discurso de sus compañeros. En ocasiones parece tomarles en su regazo y llevarles por los caminos más abstractos y, a la vez, más lógicos.
Si “La niña de la calle Ibiza” y “An Anonymous Soul” nos sumen en la melancolía, el breve “Morning Glory” hace gala de un impresionismo roto que nos ofrece una visión sin límites de los compositores clásicos europeos de la primera mitad del XX. En “Zahorí” Ornette Coleman da la mano a la canción popular y en el obsesivo “Perpetuum Mobile” la combinación de piano y percusión nos recuerda a las piezas para piano preparado de John Cage. “Mourning” manifiesta descontento. En él Barry Guy, arco en ristre, no cesa de quejarse. El final “Belvedere” desarrolla una de esas figuras simples, de tres o cuatro notas, que tanto gustan a Agustí Fernández. En este caso la paleta armónica es algo más definida.
Como ya se comentó, el segundo CD aborda nuevamente temas de Aurora (con la excepción de “No Ni Nó” y “Rounds”). El directo confiere a la interpretación más fiereza, más desgarro y más insolencia, si cabe. El disco arranca con un momento memorable, la introducción de “Don Miquel” a contrabajo con arco. El arpegio inicial da paso a una sucesión de frases cortas que toma un rumbo melódico sumamente expresivo para abrazar la disonancia y dar la bienvenida al piano. La mencionada fiereza se pone de manifiesto en “Odyssey”, contrastando con su final de acordes reposados. “Can Ram” otorga protagonismo a un Barry Guy cuyo instrumento parece no tener secretos para él, y en “No Ni Nó” Fernández da un nuevo significado al concepto de balada.
Fernández, Guy y López se muestran como tres mentes independientes y con carácter propio, pero buscando sus rutas expresivas exactamente en la misma frecuencia. Morning Glory es una obra enorme, un regalo para oídos inquietos que no deja de descubrir nuevos horizontes en cada escucha. Y, para colmo, aporta como prueba el directo de la banda. Programadores de festivales de jazz: no sean tímidos, no se arrepentirán.

ARTURO MORA RIOJA / TOMAJAZZ.COM

The guiding spirits of Agustí Fernández, the Barcelona pianist, include the iconoclastic Cecil Taylor for piano improv, and Iannis Xenakis (with whom he briefly studied) for composition. But this combined studio recording and New York live gig for Fernández's trio with the British bass virtuoso Barry Guy and Spanish percussionist Ramón López, shows how much those questing impulses are leavened with an absorbingly familiar lyricism. Fernández's romantic themes can become overly similar, as the one non-original – Marilyn Crispell's fast and snaking Rounds – demonstrates by euphoric contrast. But this is an immensely creative threesome, with Guy's combination of abstract percussive vehemence, cello-like purity and avant-swing an inevitable focus. Chords chime urgently over bass-drum rumbles and seamless bass flurries; the Paul Bley-like Zahori features a Guy maelstrom of big, sliding chords; Mourning has a Spanish feel in its melody and snare-drum tattoo but the bass rubs improv squeals against it; and Bad Plus fans might appreciate the cinematic sweep in the later stages of Can Ram. The live set reprises material from this remarkable group's earlier Aurora CD.
JOHN FORDHAM / THE GUARDIAN 2011 ★★★★

I'll start by sharing a short story, not of music itself, but of my perception of music.
When I started listening to jazz (not so long time ago) piano trios used to be mine favourite. I would listen to as much as I could get my hands on, and marvel at the pianist ability, speed, excellent technique. This playing, while great, would most often resolve around the central figure of solo player on piano, and backing rhythm section. After my ears and brain were introduced to freeer kind of jazz, piano trio format somehow began to represent in my mind the most mainstream instrumental setting, that doesn't allow musicians the freedom I want to them to have, that limits most strictly the music in terms of harmony, that allows only chromatic scale sounds, that executes most formally the soloist-rhythm section divison (piano trio would be opposed to in this scheme by pianoless trios that represents the most important vehicle for free music). I stopped listening to trios, finding most of the releases mere copies of old masters like Keith Jarrett, Herbie Hancock, Bill Evans - never surprising (not concerning a particular solo or piece but the general format), never innovative, quite often provoking 'booooring' and 'that was played a million times already' yawns.
Fortunately some fairly recent piano trio releases ("Farmers By Nature" with Craig Taborn and "More is Less" with Michael Wintsch come to my mind first) made my reevaluate my position on piano trios showing clearly that it is still possible to create in this format music that is fresh, innovative, immaginative, surprising. That there are still new stories to tell and new ways to tell them. So, while I'm always bit suspicious and cautious when it's about piano trio, I slowly get to appreciate this format again.
Although in case of this trio there was no actuall risk-taking involved (so maybe the whole introduction is a bit pointless) since I had both the pleasure of seeing this band live once (2009 Autumn Jazz Festival in Krakow) as listening to their first release ("Aurora" - Maya Recordings 2005).
I don't think it's a coincidence that the album shares its title with a composition Bill Evans used to play. While Augusti does create some abstract labirynths in some of the improvised parts, it's surprising how lyrical and touching he's playing can be. Barry adds some beautifull tones to the whole palette, definitely putting to use the teachings of classical music he's playing now a lot (some of the compositions also, I would say, hint towards those inspirations, like "Zahori'", check also the bass line in this piece), he's control of pitch, clarity of phrasing is one to admire (as I did a lot this year). Ramon gives You light touches, lot of texture, delicate, very nuanced and spare playing (mallets on toms, soft hits on plates, hand-played percussion).
On "Morning Glory" You'll find 6 compositions (all Augusti) interlayered with 6 group improvisations, which gives it nice balance to start with. This is not fire music You could expect from those musicians, although it's not exactly ballad playing either. Instead You get music that transcends many confines. Some parts of group-credited pieces present playing that is so united it is hard to believe they were not composed ("The Magical Chorus"). Compositions, on the other hand, leave enough space for group-improvisation that would be completely off on main(stream) lands but is so much in place when at open sea. It is subtle and gentle without being soft, It is lyrical and passionate without being cheap. It is mysterious and indirect without being hermetic and inaccessible. Celebral but not distant. Exuberant and modest. Peaceful and meditative without loosing a darker and more dramatic, improvisational claw ("Perpetuum Mobile", "Benito (Jordi Benito in absentia)").
The melodies are simply beautiful, stunning. The interplay so deep and intimate, the harmonies and textures rich. And music so full of emotions, so deeply felt that it goes straight to your soul and grabs You by Your heart (and I could go on with the praisies for a long time). Some say that the hardest thing to play are ballads, and It is indeed rare to find this kind of playing. Where slow tempos and lyricism don't make You yawn and lull away but dream awake.
To make the release even better there is a bonus free disc included - "Live in New York" that documents concert versions of some of the compositions that were originally played on the trio's first release "Aurora" (4 pieces by Augusti, and my beloved, haunting "Odyssey" by Barry Guy), a traditional theme ("No Ni No' ") arranged by Augusti and a hand-breaking tempo read of "Rounds" by Marillyn Crispell (important collaborator of Barry in the past, the one who named Augusti her successor in Barry Guy New Orchestra). As musicians search for new layers of emotional depth and levels of intimiacy playing, You will find as much (if not more) to appreciate on this bonus disc as on the main one, which makes this release a double treat success. Even if You don't like piano trios as much as me, You owe it to yourself to give this one a try.
BARTEK ADAMCZAK / JAZZ ALCHEMIST DECEMBER 2010